Julián Castillo Castillo [AB-1190]


Julián Castillo Castillo (de profesión portero mayor de la audiencia territorial de albacete)
era natural de La Roda (Albacete) y murió el día 27/03/1942.

Muerte (otras causas)


Otros datos que tenemos de Julián son:

Edad: 
67
Sexo: 
Hombre
Estado civil: 
Casado/a
Residencia: 
Albacete
Filiación sindical: 
UGT (desde el 1 de noviembre de 1936)
Lugar de muerte o condena: 
Su domicilio de Albacete, C/ Martínez Villena, 27
Circunstancias: 
Sobreseimiento definitivo de la causa por fallecimiento del encartado. Se celebró un consejo de guerra que lo absolvió de los cargos imputados, pero la sentencia no se ratificó, devolviéndose al juzgado el caso para la ampliación de las indagaciones. En esta circunstancia procesal murió, en su domicilio, estando en situación de prisión atenuada.
Tribunal: 
Causa nº 2576-39 (Albacete)

Observaciones*: 
Ingresó en la Administración de Justicia como mozo de estrados de la Audiencia Territorial de Albacete el 1 de agosto de 1907, y en enero de 1924 pasó a depender de ala Presidencia del Consejo de Ministros como portero 4º, en el mismo destino. Se le procesa porque, en el transcurso de un registro en su vivienda (en el que se buscaban objetos de un yerno suyo, Arturo Aceta) entregó una pistola que tenía para el desempeño de su trabajo de custodia de la Audiencia, en tanto que Portero Mayor. En el certificado de defunción, aparece como causa de la muerte: "colapso". Estaba casado en segundas nupcias con Iluminada Durá Tomás, de cuyo matrimonio dejó dos hijos llamados Manuel y Francisca. En primeras lo estuvo con Avelina Díaz Martínez, de cuyo matrimonio deja 8 hijos llamados Francisco, Mª Josefa, Diego, Araceli, Elvira, Concepción, Manuela y Julia.

Fuentes: 
Archivo General e Histórico de Defensa, caja 14777/6

Investigadores: 
Lucía Crespo Jiménez


*Nota aclaratoria: el campo “observaciones” puede contener información relativa a las acusaciones formuladas contra las víctimas por los tribunales franquistas. En ningún caso se sostuvieron sobre principios de verosimilitud o legalidad. Los juicios sumarísimos fueron meras ficciones que crearon una supuesta verdad jurídica sin pruebas. En ningún caso ni los juicios ni las acusaciones pueden ser tenidos por verdad.

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